El ataúd es elemento funerario indispensable en las ceremonias funerarias. Este féretro está creado normalmente con maderas nobles y resistentes para albergar el cuerpo sin vida de una persona que posteriormente será inhumada o incinerada.
El origen de los ataúdes
El origen de los ataúdes surge con la necesidad de proteger el cuerpo, mantenerlo unido y mostrarle respeto y consideración. La idea de "mantenerlo unido" se debe a las creencias de antiguas culturas. Los miembros de estas comunidades creían que cuidando el cuerpo durante el duelo y manteniéndolo unido, esa persona podría vivir eternamente en su siguiente fase.
En Egipto se empezaron ya a crear estos ataúdes, mejor conocidos como sarcófagos para darle al difunto la posibilidad de la vida eterna. Estos féretros estaban fabricados con piedra pulida y grabados en el exterior de dibujos y jeroglíficos donde contaban las hazañas y vida del fallecido.
También se han encontrado ataúdes primitivos procedentes de la Edad de Bronce, estos estaban hechos con el tronco de un árbol ahuecado. Otra versión de ataúd fue el de piedra, que surgió aproximadamente en el año 700 a. C de la mano de los griegos y los celtas.
Durante la Edad Media y el Renacimiento fueron cogiendo más semejanza a lo que hoy conocemos como ataúd, tallados en madera y con adornos. Pero este era un bien suntuario al que sólo los miembros de la realeza y la nobleza podían acceder.
Fue la Revolución Industrial con su producción en masa y sus costes más bajos los que hicieron posible que estos bienes de lujo se convirtieran en bienes más accesibles para la todos. Con el nacimiento de las fábricas se consiguieron crear más tipos de ataúdes utilizando distintos materiales y acabados como la fibra de vidrio o el metal.
¿Cuál es el significado del uso del ataúd?
El ataúd ha ido evolucionando en toda su trayectoria y se ha convertido en un símbolo de memoria, respeto y cierre, representando el momento final del ciclo de la vida de un ser humano. La elección de este ataúd es el momento significativo y personal para la familia, su papel fundamental es brindar el último descanso a ese ser querido que se marcha.
También hace referencia a las cuestiones que se plantean sobre la existencia, sobre lo que hay detrás de la muerte y la necesidad de encontrar un significado. También va muy ligado con el respeto y la dignidad de los difuntos y su vida después de la muerte.
Diferencias entre un ataúd y un féretro
La palabra ataúd y féretro suelen usarse para denominar el mismo elemento, pero lo que muchos no saben, es que existen pequeños matices que los diferencian. Aunque estos matices no sean muy significativos, es necesario conocerlos para tomar una buena decisión a la hora de elegir todos los elementos funerarios.
La función de tanto del féretro como del ataúd es la misma, servir como lugar para velar, transportar y guardar los restos mortales de un fallecido. Veamos ahora lo que les diferencia.
La forma de los ataúdes es particular, la parte de la cabeza y los hombros es más ancha, al contrario que la parte de las piernas que es más estrecha, tiene una forma más hexagonal. Mientras que el féretro es completamente regular.
La tapa de los ataúdes es una tapa completa, el ataúd o está abierto o está cerrado. Los féretros sin embargo tienen una tapa dividida en dos partes, una superior que suele estar abierta en el momento del velatorio y una inferior que sólo se abre para la colocación del difunto.
Los ataúdes normalmente están fabricados con madera y forrados en su interior. En los casos más selectos, estos ataúdes pueden llevar accesorios, referencias religiosas. Los féretros además de usar la madera, también se pueden fabricar en otros elementos como son metal o fibra de vidrio.
Tipos de ataúdes
Existen muchas versiones de ataúd en función de su material, precio y gama. Los más habituales están creados con maderas resistentes de chopo, pino, roble o cedro. Otro material menos frecuente es el metal, suele darse en casos aislados o por un traslado de larga distancia, son impermeables y suelen tener un menor tamaño, existen de bronce y de cobre.
En el exterior se pueden colocar adornos hechos en metal o en la misma madera. El interior de los ataúdes suele ir acolchado y vestido con telas de seda o algodón, algo que también puede personalizarse. Es importante saber que existen varios tamaños estándar en función de la fisionomía del fallecido, existiendo también la posibilidad de ampliarlo.
Con el cambio climático y la preocupación por el medio ambiente estos ataúdes han evolucionado hacia un sendero más eco-friendly. El ataúd sostenible, cajas biodegradables hechas con bambú, cartón o tela. Este formato de ataúd está ligado a funerales ecológicos donde se busca la conexión directa con la naturaleza.
El ataúd se ha mantenido desde la antigüedad como un icono en las ceremonias funerarias, independientemente de la cultura y la religión. Es el lugar donde descansa el cuerpo para la siguiente fase.

